Colegio matel

 

Religiosas del Verbo Encarnado y del Smo. Sacramento.

 

 

"Enseñemos el nuevo lenguaje de las cosas que se refieren al Reino de los Cielos". "Practiquemos antes de enseñar, a imitación del Verbo Encarnado" 
"El buen ejemplo es la enseñanza más eficaz" (J. Matel O.C. V.4)

 

 

                                                               Colegio Matel

 

Animados por el espíritu de Jeanne Chézard de Matel,  en el Colegio Matel centramos nuestro ideario y reglamento en la persona del Verbo Encarnado,  Cristo Hombre Perfecto y en las manos maternales de María nuestra labor educativa.

 

Propiciamos que el alumno viva en armonía, su fe, virtud y ciencia. La fe en Jesús Verbo Encarnado presente en la Eucaristiía y la devoción a la Santísima Virgen María, ocupa un lugar primordial en nuestra misión educadora. Los damos a conocer, cultivando en cada persona los principios de vida cristiana para que los amen y descubran su presencia amorosa en sus vidas.

 

Educamos y formamos una personalidad fuerte, responsable, solidaria; capaz de vivir en sociedad con opciones libres y corresponsables en su momento histórico.

Nos proponemos crear un ambiente familiar de calidez humana, cordialidad, respeto, alegría y libertad donde los alumnos sean agentes de su propia formación; felices de ser hijos del Verbo Encarnado y la Venerable Madre Jeanne de Matel.

 

 

FILOSOFÍA

Nuestro modelo educativo contempla una filosofía humanista cristiana. Concibe al ser humano como hijo de Dios, creado a su imagen y semejanza, capaz de vivir en plenitud.

 

MISIÓN

Apoyar a los padres de familia en la formación integral de sus hijos, propiciando en los alumnos el desarrollo armónico de sus procesos cognitivos, habilidades y aptitudes, favoreciendo su proyecto de vida; donde el alumno es protagonista de su propio aprendizaje, bajo la propuesta coherente de virtudes y valores: responsabilidad, respeto mutuo, gratitud, solidaridad y alegría.

 

 

VISIÓN

Ser un Colegio que satisfaga la demanda educativa con calidad, basada en la pedagogía de la Encarnación (humildad, amor y servicio), mediante la participación corresponsable de toda la comunidad educativa.

 

PRINCIPIOS RECTORES

Deseamos que nuestra obra educativa tenga la fuerza y el dinamismo necesario para afrontar adecuadamente el futuro y ayudar en la formación de lo más preciado para Dios, para Ustedes y la Patria... sus hijos... Estamos conscientes de que para cumplir esta tarea debemos irnos superando en un camino "indetenible" de auto capacitación y mejora.

Presentamos nuestros Principios Rectores que responden a un ideal de familia, plantel y maestro, centrado en el alumno concebido especialmente como protagonista del proceso y sujeto real de toda obra educativa.

  • Sabemos que nuestros alumnos poseen su condición de creatura, pero deben ser conscientes de su filiación divina y de su regeneración en Cristo y que tengan siempre como modelo y protección en su vida a María Santísima.
  • NUESTRA EDUCACIÓN parte del principio evangélico de que "la persona de cada uno" en sus necesidades materiales y espirituales es el centro del magisterio de Jesús Verbo Encarnado.
  • EDUCAMOS PARA PROMOVER la dignidad de la persona, sensible a su compleja naturaleza y realidad.
  • EDUCAMOS PARA LA EXCELENCIA ACADÉMICA que permita enfrentar los retos del entorno, haciéndolos conscientes de su dignidad pero también de sus deberes y responsabilidades.
  • EDUCAMOS PARA DESARROLLAR un pensamiento analítico, reflexivo y crítico.
  • EDUCAMOS PARA QUE SE CONOZCAN valoren y desarrollen integralmente; sean capaces de tomar decisiones personales, asumir riesgos y plantear iniciativas.
  • EDUCAMOS PARA QUE SE RELACIONEN adecuadamente a ejemplo de Jesús Verbo Encarnado y descubran siempre las posibilidades milagrosas presentes en todo ser humano.
  • EDUCAMOS PARA QUE ADQUIERAN UNA ACTITUD de autoformación y traten de compartir su experiencia de FE, en AMOR Y BONDAD.

 

PERFIL DEL ALUMNO 

  • LIBRE: autónomo y con criterio morales bien establecidos y basados en una opción cristiana, madura y responsable.
  • RESPETUOSO: con sensibilidad social y vocación de compromiso solidario y fraterno
  • RESPONSABLE: que comprenda que su trabajo, no es una carga sino un modo de contribuir a su propio crecimiento, a completar la obra creadora de Dios y al bien común.
  • HONESTO: apasionados por la justicia, la verdad y la libertad.
  • CON JERARQUÍA DE VALORES: sólidos y vivenciales, nutridos y sostenidos por una firme esperanza, que les permita dejar atrás todo lo negativo.                                     

 "Centinelas del mañana" (Juan Pablo II a los Jóvenes)